Situada en las faldas de volcán Mombacho, se trata de una comunidad cuyas familias viven en condiciones de pobreza extrema.
Una comunidad constituida por unas 15 familias naturales del norte del país que tuvieron que abandonar sus tierras por causa de la guerra, y que lucharon mucho por conseguir los actuales terrenos, los cuales son prácticamente infértiles debido a las características de la tierra volcánica. Esta condición dificulta mucho el desarrollo de la comunidad, formada mayoritariamente por campesinos que trabajan en cooperativas.
La mayoría de los niños y niñas asisten a la escuela, que está fuera de su comunidad, a una distancia de 10 o 15 minutos a pie. Disponen de un río cercano donde se bañan y donde las mujeres hacen la colada.Hasta hace poco no tenían luz ni agua corriente, pero gracias a la organización de la comunidad han logrado reclamar estos derechos báscios para una vida digna.
Desde Kasak y con el apoyo indiscutible del resto de asociaciones de la camiñada(AXUNICA, FUNDAVI y Calli Tanday) se financia el proyecto de Comedor Infantil del que se benefician alrededor de unos 34 niños y niñas con una comida diaria. Gracias a este proyecto se suplen las carencias alimenticias que sufren los niños y niñas de la zona como consecuencia de las malas condiciones de trabajo que sufren sus padres y madres y se asegura una dieta equilibrada, a una edad en la que una buena alimentación se hace fundamental para un desarrollo adecuado.
Kasak y la camiñada también han colaborado con esta comunidad mediante la construcción de viviendas para sustituir las casas de palos en las que vivían las familias más desfavorecidas. Estas familias ya pueden disfrutar de una vivienda digna que aguantará las duras condiciones metereológicas que sufre Nicaragua sobre todo en periodos de lluvia.
La comunidad de Agua Agria cuenta con una casa comunal en la que se imparten talleres durante todo el año, se alfabetiza a adultos y se da refuerzo escolar para los más jóvenes.